Pensión de Jubilación para Autónomos: Guía Completa 2026
Resumen Rápido
- •Los autónomos que cotizaron por la base mínima durante toda su vida laboral pueden esperar pensiones muy bajas, históricamente entre el 40 % y el 60 % de lo que cobran los empleados por cuenta ajena con carreras similares.
- •Desde 2023 rige un nuevo sistema de cotización por ingresos reales: la base de cotización ya no es libre, sino que depende del tramo de rendimientos netos en que se encuadre el autónomo.
- •Existen estrategias concretas para mejorar la pensión: elevar la base en los años cercanos a la jubilación, acudir al convenio especial de la Seguridad Social o aprovechar la pluriactividad.
- •El cese de actividad involuntario funciona como el desempleo y puede abrir la puerta a la jubilación anticipada involuntaria con condiciones más ventajosas que la voluntaria.
El problema histórico: décadas cotizando por lo mínimo
Si eres autónomo en España y llevas años oyendo que tu futura pensión será mucho más baja que la de un asalariado con ingresos similares, no estás equivocado. Durante décadas, el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) permitió elegir libremente la base de cotización, independientemente de los ingresos reales. La lógica parecía sencilla: cuanto menos cotizas, menos pagas de cuota mensual, y ese ahorro inmediato se destina al negocio.
El coste diferido de esa decisión es una pensión notablemente inferior. Un autónomo que haya cotizado durante 35 años por la base mínima puede esperar una pensión próxima al mínimo legal, mientras que un trabajador por cuenta ajena con una nómina equivalente recibiría bastante más. La brecha es estructural y no es fácil de cerrar a corto plazo, pero hay estrategias que ayudan a reducirla.
Tomemos el caso de Miguel, 52 años, autónomo desde los 32. Lleva 20 años cotizando por la base mínima —unos 950 €/mes— porque cuando arrancó su negocio de consultoría, ese ahorro mensual marcaba la diferencia. Ahora, con su actividad consolidada y sus ingresos netos superando los 3.000 €/mes, Miguel empieza a preocuparse por lo que cobrará cuando cumpla los 67. Este artículo responde exactamente a sus preguntas.
El nuevo sistema de cotización por ingresos reales (2023–2025)
La reforma aprobada mediante el Real Decreto-ley 13/2022 marcó un punto de inflexión: a partir del 1 de enero de 2023, los autónomos ya no pueden elegir su base de cotización de forma completamente libre. Ahora, la base depende de los rendimientos netos anuales previstos, declarados a la Seguridad Social al inicio de cada año y corregidos a posteriori según los datos de la declaración de la renta.
Cómo funcionan los tramos de ingresos
El sistema establece quince tramos de rendimientos netos. Cada tramo tiene una base mínima y una base máxima entre las que el autónomo puede elegir dónde cotizar. A mayor ingreso neto, mayor es tanto la base mínima obligatoria como el techo hasta el que se puede subir. Las cuotas se revisan periódicamente; si al hacer la declaración de la renta resulta que los ingresos reales difieren de los previstos, la Seguridad Social regulariza la cotización al alza o a la baja.
En 2026, los valores de referencia clave son:
- Base mínima del primer tramo: 950,98 €/mes (para ingresos netos anuales inferiores a 670 €/mes).
- Base máxima general: 4.909,50 €/mes, idéntica a la del Régimen General, aplicable a autónomos en los tramos más altos o que voluntariamente deseen maximizar su cotización.
- Cuota mínima aproximada: Alrededor de 230 €/mes para el primer tramo, frente a los más de 1.500 €/mes que pagaría quien cotizara por la base máxima.
La transición está diseñada para completarse en 2025, año en el que todos los autónomos deberían estar plenamente encuadrados en el tramo que corresponde a sus ingresos reales. La regularización anual vincula definitivamente la cotización a la realidad económica del negocio.
¿Qué cambia en la práctica?
Para autónomos con ingresos altos que cotizaban por la mínima, el nuevo sistema supone un aumento de la cuota. Para quien ganaba poco y ya cotizaba por la mínima, el impacto es mínimo. Lo verdaderamente relevante desde la perspectiva de la jubilación es que, a partir de ahora, la base reguladora de la pensión tenderá a reflejar mejor los ingresos reales del trabajador autónomo, reduciéndose la brecha con el régimen general con el paso de los años.
Edad de jubilación y requisitos: igual que el régimen general
En lo que se refiere a la edad de acceso y a los años mínimos cotizados, los autónomos están sujetos exactamente a las mismas reglas que los trabajadores por cuenta ajena. En 2026 la edad ordinaria de jubilación es 66 años y 10 meses, aunque quien acredite 38 años y 3 meses o más de cotización puede jubilarse a los 65 años.
El mínimo de cotización para acceder a la pensión contributiva es de 15 años, de los cuales al menos 2 deben estar dentro de los 15 años inmediatamente anteriores a la jubilación. La cuantía de la pensión depende de los años cotizados —porcentaje aplicable— y de la base reguladora, que se calcula sobre las bases de cotización de los últimos 25 años (300 meses). Puedes calcular tu estimación personalizada con nuestra guía de cálculo de la pensión.
La pensión máxima en 2026 es de 3.359,00 €/mes. Pocos autónomos alcanzan ese techo, pero conocerlo es relevante para quien quiera maximizar su cotización en los últimos años: por encima de cierto nivel de base cotizada, el esfuerzo adicional en cuota no se traduce en mayor pensión si ya se alcanza el máximo.
Estrategias para mejorar tu pensión como autónomo
1. Elevar la base de cotización en los años finales
La base reguladora se calcula promediando las bases de cotización de los últimos 300 meses (25 años). Sin embargo, no todos los años tienen el mismo peso psicológico en la decisión: elevar la base en los años próximos a la jubilación tiene un impacto directo e inmediato sobre el promedio. Para Miguel, que cumplirá los 66 años y 10 meses dentro de unos 15 años, empezar a cotizar por una base alta ahora influirá de forma relevante en su pensión final.
La estrategia consiste en calcular cuánto aumentaría la base reguladora —y por tanto la pensión— por cada euro adicional de cuota mensual, y compararlo con el rendimiento alternativo de esa misma cantidad invertida en un plan de pensiones o en otro producto de ahorro. En muchos casos, la cotización adicional al RETA resulta competitiva, especialmente cuando quedan menos de diez años para la jubilación.
2. Convenio especial con la Seguridad Social
El convenio especial es un acuerdo voluntario con la Seguridad Social que permite seguir cotizando después del cese de la actividad. Su utilidad principal es doble: por un lado, permite acumular más meses cotizados si todavía no se cumplen los requisitos mínimos; por otro, sirve para evitar que los años sin cotización en los tramos finales de la carrera laboral deterioren la base reguladora.
El autónomo que firma un convenio especial elige la base sobre la que cotiza —con ciertos límites— y paga directamente la cuota, sin que exista empresa que aporte la parte patronal. Es una opción especialmente interesante para quien decide cerrar el negocio varios años antes de la jubilación ordinaria pero no quiere perder prestaciones.
3. Pluriactividad: combinar actividad por cuenta propia y ajena
Algunos autónomos trabajan simultáneamente como asalariados en otra empresa. Esta situación —denominada pluriactividad— obliga a cotizar en ambos regímenes, pero también ofrece ventajas. Cuando la suma de las cotizaciones supera el límite máximo establecido por ley, la Seguridad Social devuelve el exceso. Además, los períodos cotizados en ambos regímenes se suman a efectos de jubilación, y la base reguladora se beneficia de las cotizaciones más altas propias del contrato laboral.
Para Miguel, si tiene la posibilidad de aceptar un contrato como empleado durante los años previos a la jubilación sin abandonar del todo su actividad por cuenta propia, la pluriactividad puede mejorar sustancialmente su base reguladora y acortar el tiempo que le falta para completar los años de cotización necesarios.
4. Aprovechar la bonificación por cambio de base
El nuevo sistema permite cambiar la base de cotización hasta seis veces al año, en períodos predeterminados. Esto da flexibilidad para elevar la base en los meses de mayor facturación y reducirla cuando los ingresos bajan, gestionando así el flujo de caja del negocio sin renunciar a una buena media anual de cotización.
Cese de actividad: el equivalente al desempleo para autónomos
El cese de actividad es la prestación que protege a los autónomos cuando pierden su fuente de ingresos de forma involuntaria. Funciona como el desempleo para los trabajadores por cuenta ajena: se cobra durante un período proporcional al tiempo cotizado por este concepto y requiere acreditar que el cese ha sido involuntario y no elegido.
Las causas que habilitan el cese de actividad involuntario incluyen, entre otras, la declaración de concurso de acreedores, la pérdida de licencias administrativas imprescindibles para ejercer la actividad, la ejecución judicial de deudas que impida la continuación del negocio y, en determinadas condiciones, una caída grave y sostenida de los ingresos o ventas.
Cese de actividad y jubilación anticipada involuntaria
Una de las consecuencias más relevantes del cese de actividad desde la perspectiva de la jubilación es que, si el autónomo agota esta prestación sin encontrar una nueva fuente de ingresos, puede acceder a la jubilación anticipada involuntaria. Esta modalidad permite adelantar la jubilación hasta cuatro años antes de la edad ordinaria (en 2026, desde los 62 años y 10 meses para quienes no tienen carreras largas) con coeficientes reductores significativamente menores que en la jubilación anticipada voluntaria.
Los coeficientes reductores en la jubilación anticipada involuntaria oscilan entre el 1,56 % y el 1,95 % por cada trimestre adelantado, frente al 2,81 % por trimestre que se aplica en la vía voluntaria. Para alguien que adelanta la jubilación dos años, esa diferencia puede suponer varios cientos de euros mensuales durante el resto de su vida.
Fiscalidad de la pensión: lo que pagarás a Hacienda
La pensión de jubilación, independientemente de si eres autónomo o asalariado, tributa en el IRPF como rendimiento del trabajo. Esto significa que cuando empieces a cobrarla, Hacienda retendrá una parte mensual en función de la cuantía de la pensión y de tu situación personal (edad, discapacidad, deducciones aplicables).
Los tramos de IRPF que se aplican en 2026 son los mismos para cualquier tipo de ingreso del trabajo: desde el 19 % para los primeros euros hasta el 47 % para las rentas más altas. La gran mayoría de las pensiones se sitúan en los tramos del 19 % al 30 %, dado que la pensión media en España está lejos de los niveles salariales que activan los tipos marginales más elevados.
Puedes consultar nuestra guía sobre el IRPF y la pensión de jubilación para entender cómo calcular la retención, qué deducciones puedes aplicar y cómo planificar fiscalmente los años previos y posteriores a la jubilación.
Caso práctico: Miguel, 52 años, 20 años cotizando por la base mínima
Miguel empezó a cotizar como autónomo a los 32 años. Lleva 20 años en el RETA, siempre por la base mínima (950,98 €/mes en 2026). Su negocio de consultoría genera ingresos netos de unos 3.200 €/mes. Quiere saber cuánto cobrará cuando se jubile y qué puede hacer para mejorar ese importe.
Escenario A: No cambia nada
Si Miguel continúa cotizando por la base mínima durante los próximos 15 años, su base reguladora al jubilarse rondará los 950 €/mes (el promedio de los últimos 300 meses estará anclado en la base mínima). Con 35 años cotizados y un porcentaje aplicable del 100 % (se alcanza con 36 años y 6 meses; con 35 años, corresponde aproximadamente el 98,1 %), su pensión bruta mensual sería aproximadamente de 932 €. Deducida la retención por IRPF y la cotización por incapacidad temporal, el neto estaría en torno a 850 €.
Escenario B: Sube la base al tramo de sus ingresos reales desde ahora
Con ingresos netos de 3.200 €/mes, Miguel se encuadra en un tramo de cotización con una base mínima sensiblemente superior a la del primer tramo. Si cotizara por una base de 2.500 €/mes durante los próximos 15 años, su base reguladora incluiría 15 años de 2.500 € y 10 años de 950 €. El promedio de los 300 meses ascendería a aproximadamente 1.529 €. Con el mismo porcentaje del 98,1 %, la pensión bruta superaría los 1.500 €, casi el doble del escenario A.
Escenario C: Cotiza por la base máxima los últimos 10 años
Si en los últimos 10 años previos a la jubilación Miguel cotizara por la base máxima (4.909,50 €/mes), sus últimas 120 bases serían de 4.909,50 € y las anteriores 180 se mantendrían en los valores anteriores. La base reguladora subiría hasta aproximadamente 2.370 €/mes. La pensión bruta rondaría los 2.326 €, aunque estaría sujeta a los coeficientes de porcentaje según los años exactos cotizados.
El coste adicional mensual de la cuota en el escenario C es considerable —más de 1.000 €/mes extra respecto al escenario A—, por lo que Miguel debe valorar si ese esfuerzo adicional resulta más rentable que otras alternativas de ahorro complementario para la jubilación, como un plan de pensiones individual o una inversión en activos financieros.
Conclusiones: qué debes hacer si eres autónomo
La situación de los autónomos respecto a la jubilación ha mejorado con el nuevo sistema de cotización por ingresos reales, pero los efectos de esa mejora tardarán décadas en notarse plenamente en las pensiones reales, porque la base reguladora se calcula sobre 25 años de cotización. Quienes están en los 15 o 20 años previos a la jubilación no pueden esperar a que el sistema se corrija solo: deben actuar ahora.
Las tres acciones más efectivas son, por orden de impacto potencial: elevar la base de cotización lo antes posible, valorar el convenio especial si se prevé una interrupción de la actividad, y explorar la pluriactividad si el negocio lo permite. La cuarta acción, imprescindible aunque no depende de la Seguridad Social, es construir un ahorro complementario para la jubilación —plan de pensiones, PIAS, inversión directa— que reduzca la dependencia exclusiva de la pensión pública.
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¿Por qué los autónomos tienen pensiones tan bajas?
¿Qué es el nuevo sistema de cotización por ingresos reales para autónomos?
¿Un autónomo puede cotizar por la base máxima?
¿Qué es el convenio especial con la Seguridad Social?
¿Cómo afecta el cese de actividad a la jubilación anticipada?
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